Una vez más, sobre el debate en la izquierda y la figura de Bregman


La entrega de la soberanía económica, política y militar supera todo lo conocido. El peronismo, tanto político como sindical, sostiene a Milei.

Por eso se ha iniciado una ruptura con todos los partidos y dirigentes patronales, como ocurrió a fines de la década de 1990.  Están dadas las condiciones para el surgimiento de nuevas organizaciones políticas y sindicales. Las que surgieron luego del 2001 (Macri, el kirchnerismo, el propio Milei, y también el FITU) se están agotando. De allí la crisis de todas, y también de la izquierda.

La crisis del FITU llegó al límite

La posible desaparición del FITU es producto de esto. Más allá de las especulaciones y tironeos por cargos (que existe), las leyes de hierro de la lucha de clases y la política están actuando. 

El FITU siempre fue un frente electoral. La izquierda ha sido incapaz  de dar a luz herramientas políticas y sindicales unitarias para enfrentar a las patronales, los gobiernos y la burocracia sindical.

La alta intención de voto a Myriam Bregman , un dato muy positivo, es la “punta del iceberg” de la  potencialidad de esta nueva situación política, que reclama una respuesta superior al FITU.

El PTS ha sacado esta conclusión, y por eso cambia. Propone un “Partido de la nueva clase trabajadora” como superación del FITU. Esto podría ser un paso adelante.

No coincidimos con las respuestas de los demás partidos. El MST propone una “partido único con tendencias” al estilo del PSOL brasileño, dirigido por reformistas aliados a Lula, que abandonaron la independencia de clase. Más a la derecha, un paso atrás. PO e Izquierda Socialista se aferran a la continuidad del Frente, una opción conservadora ante el desafío.

¿Qué propone el partido de Bregman?

Construir Comités por Myriam Presidenta, encabezados por ellos mismos.  Y exige que los demás acepten su estrategia y hegemonía. Entonces, la propuesta consiste en “engordar” al PTS, como un “nuevo partido” de trabajadores.

Es una forma sectaria y autoproclamatoria de responder a esta nueva realidad. Queremos debatir sobre esto, buscar una salida superior: si el proyecto es un “nuevo partido de trabajadores” en serio, estamos de acuerdo en abordarlo juntos. Y desde luego que estamos a favor de coordinadoras unitarias para apoyar los conflictos, que para el PTS serían “otro nivel” de organización. 

Lo primero que debe quedar claro es que se mantiene la independencia de clase. Este “partido” no puede apoyar a candidatos que defiendan el capitalismo. No habrá unidad con el peronismo. Entendemos que hay acuerdo en esto.

Para evitar malentendidos, es preciso responder a algunos sectores peronistas que levantan la posible fórmula “Axel-Myriam”. Entendemos que el PTS y Bregman no  la comparten. Bien. Es necesario decirlo con todas las letras hoy mismo: nunca un Partido de Trabajadores podrá unirse a un partido patronal como el peronismo. 

Pero eso no alcanza. En el ballotage del 2023, Izquierda Socialista decidió apoyar a Sergio Massa, rompiendo con el clasismo. Los demás partidos, incluido el PTS tuvieron posturas ambiguas, del tipo “jamás votaría a Milei”. El FITU continuó como si nada. Esta es una condición central. Esperamos que el PTS, así como los demás partidos, dejen claro desde ya que no apoyarán en un eventual ballotage a ningún partido patronal.

Estas serían las  primeras y positivas señales del surgimiento de una nueva alternativa política de los trabajadores.

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