Una marea en las calles contra el ajuste y el negacionismo

En un contexto de crisis profunda, ataque a los derechos y ofensiva reaccionaria del gobierno de Javier Milei, el 24 de marzo demostró que la memoria está viva y que la bronca popular se organiza en las calles.

Cada 24 de marzo movilizamos por memoria, verdad y justicia, reivindicando a nuestros 30.400 compañeros detenidos desaparecidos. A 50 años del golpe, en medio de una profundización de la crisis económica y del sometimiento a los Estados Unidos —hoy en manos Donald Trump—, la jornada se transformó en una instancia de organización de la bronca.

El gobierno de Milei despliega un plan de ataque contra la clase trabajadora: Reforma Laboral precarizadora, desempleo, hambre, imposibilidad de llegar a fin de mes, desmantelamiento de programas sociales y refuerzo represivo. Asimismo, se profundiza el pago de una Deuda Pública fraudulenta al FMI y especuladores buitre, que se paga con ese ajuste, mientras los grupos económicos que se enriquecieron en la Dictadura siguen aumentando sus ganancias. No es un rumbo nuevo: es la continuidad del modelo económico impuesto por la Dictadura y la burguesía, basado en la dependencia, el endeudamiento y la transferencia de riqueza hacia los grandes capitales.

El ajuste avanza también sobre la Educación Pública, con salarios docentes de indigencia, recortes y un ataque brutal a la Universidad, negando su financiamiento. A la par, crecen las políticas reaccionarias contra mujeres y diversidades, en línea con un programa que busca disciplinar y hacer retroceder derechos conquistados.

En este escenario, el 24 de marzo fue una respuesta contundente. Más de un millón de personas concentraron en CABA y se realizaron movilizaciones en todo el país, como en Córdoba, Rosario y Comodoro Rivadavia, expresando la defensa de la memoria y el rechazo a un presente que empieza a parecerse al de los genocidas del Proceso Militar.

Las juventudes también fueron protagonistas, en las calles, las escuelas y en nuevos espacios mediáticos que recuperan la memoria y la vinculan con el presente, poniendo en debate el carácter económico del genocidio.

El Gobierno redobló su negacionismo, con producciones como el documental narrado por la nieta restituida Miriam Fernández, que intenta instalar la idea de una “historia completa”. Pero la respuesta fue más movilización y una reafirmación del Nunca Más. 

Desde el PSTU impulsamos una campaña propia y participamos en unidad para recordar a nuestros compañeros detenidos desaparecidos, reivindicar su lucha y enfrentar el plan de hambre y entrega que impulsan Milei y Trump, fortaleciendo una salida independiente de la clase trabajadora.

Porque hoy, como ayer, seguimos enfrentando a quienes atacan al pueblo trabajador. Por eso este 24 de marzo fue una jornada de lucha. Seguimos resistiendo y recordando que no olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos. Sigamos organizando la bronca en las calles para derrotar este plan de ajuste y entrega. Sigamos denunciando a quienes se beneficiaron del genocidio, reclamemos juicio y castigo a todos los responsables de la Dictadura, y enfrentemos a quienes hoy intentan retomar ese mismo proyecto de hambre, entrega y represión.

NUNCA MÁS al terrorismo de Estado
NUNCA MÁS al ajuste y el hambre

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