¡No a la reforma laboral! ¡Paro general activo y plan de lucha hasta que caiga!

A Milei no le alcanza con paritarias a la baja firmadas por la dirigencia sindical cómplice, que no vive ni
tiene nuestras urgencias. Ahora va por la reforma laboral que reduce aún más “costos” a nuestras costillas,
y por eso todos los sectores empresarios y sus partidos apoyan. El peronismo -que la aplica donde
gobierna- garantiza quorum en el Congreso para sancionarla.
Tenemos que enfrentarla.
Debemos debatir esta ley y canalizar nuestra bronca buscando la mayor unidad en la lucha para derrotarla
y seguirla por trabajo bien pago y todos/as bajo convenio colectivo.
Quienes cobran fortunasy nunca trabajaron no tienen autoridad para “modernizar” las leyes laborales,
reduciendo -por ejemplo- en un 25 ó 50% el pago de licencias por enfermedad o accidente. ¡Nada que
negociar ni de convencer a esta gente que nos quiere más esclavizados/as! Ni de presentar ahora
proyectos alternativos de otras bancadas, como el peronismo o incluso la izquierda.
Participamos en la jornada del 11/2 denunciando esta trampa y planteando: ¡Que la CGT llame a paro
general! La movilización masiva necesaria para impedirles votar -con acciones eficazmente preparadas- se
puede garantizar si se generalizan los paros convocados por algunos sindicatos como las CTAs, ATE,
UOM, Aceiteros, y otros…
La CGT ni siquiera leyó su declaración el 11/2. La APyT y ATE del hospital Garrahan levantaron una
tribuna frente a las vallas policiales. Pero pocas columnas sindicales, concentradas sobre la  plaza y calles
adyacentes, se acercaron al Congreso. Y se retiraron ante la primera oleada represiva, así facilitada. Y el
el frente de “Sindicatos Unidos” (ATE, UOM, Aceiteros, etc.), hizo su acto lejos,  en Av. de Mayo.
¡Ahora tuvieron que hacer el paro porque se estaban quemando! Sin embargo, no están organizando
asambleas, ni preparando un plan de lucha. Se acomodan para negociar mejor con el gobierno. Pero el
parazo los obliga ahora a hacer algo más.
Necesitamos imponer crecientes medidas de fuerza, con coodinadoras unitarias que defiendan este plan
de lucha, hasta que caiga la ley, que es pilar del ajuste, saqueo y represión de Milei, Trump, el FMI y los
gobernadores, que necesitamos derrotar.
Luego del parazo, la UOM y el Frente de Sindicatos Unidos (el sindicalismo kirchnerista) reclamó un nuevo
paro de 36 horas con movilización. Nos sumamos a esa exigencia. Pero Furlán y sus amigos tienen que
dejar de hablar para la tribuna. Tienen que hacer asambleas en todos los gremios que dirigen, votar en la
base la exigencia, y comprometerse a llamar ese paro ellos si los “capos” de la CGT se “borran”.
Tienen que “exigir”, pero comprometerse a romper la disciplina de la CGT, iniciando un plan de lucha en
serio.
Pelear en serio.
Con la plaza despejada a fuerza de gases lacrimógenos e itakas, el Senado aprobó esta nefasta ley. Y lo
mismo hizo Diputados el 19-2.
Pero la lucha sigue contra la reforma laboral, y por la libertad y desprocesamiento de los/as detenidos/as,
por aumento salarial de emergencia.
No podemos quedarnos esperando lo que hagan los dirigentes. Debemos organizarla desde abajo, en
forma unitaria con quienes se manifestaron, desarrollando las Coordinadoras zonales con este criterio,
bloqueando accesos para asegurar su éxito. Y que tenga inmediata continuidad movilizando masivamente,
con toda la fuerza de la clase obrera, para intentar impedir que pase en su vuelta al Senado, o voltearla
con paros generales progresivos, si es sancionada. Preparando la huelga nacional por tiempo
indeterminado como en Bolivia, que logró hacer retroceder parcialmente un brutal aumento de los precios
de los combustibles.
Tomemos las lecciones de la lucha contra Macri. No podemos permitir que nos desalojen fácilmente.
Preparando la necesaria defensa de la concentración en Congreso y demás medidas de fuerza del plan de
lucha.