En periódico anterior expresábamos cómo la penetración imperialista en Argentina de la
mano del gobierno entreguista de Milei se profundiza con los ejercicios militares en
conjunto con las Fuerzas Armadas de EEUU.
Luego del ejercicio “Daga Atlántica”, nuestro país entra en el “Programa de Protección de
bienes comunes Globales”. Ese acuerdo militar con Norteamérica consiste en el patrullaje
del Atlántico Sur, para garantizar la “libre circulación”. El Comando Sur, a través de la IV
Flota de la Marina de EEUU, pondría tecnología militar para esta vigilancia en conjunto. O
sea, Estados Unidos pasaría a vigilar nuestros recursos naturales, incluyendo toda la
riqueza ictícola y petrolera de la plataforma marítima, en conjunto con el Estado
argentino.
Esta política rapaz desde el norte plantea la sumisión no solo política sino militar completa
de América Latina. En Venezuela también están haciendo ejercicios militares en caso de
una supuesta evacuación. Cabe destacar que el ultimo desastre fueron los bombardeos
que culminaron en el secuestro de Maduro. Y desde que el régimen bolivariano quedó
política y económicamente tutelado por los Yankees, hoy sus aviones vuelan libremente
sobre Caracas
¿Y las Fuerzas Armadas Argentinas?
Mientras el gobierno permite la penetración militar norteamericana, por otro lado las
Fuerzas Armadas nacionales vienen de un recorte de $56.000 millones . Muchos altos
oficiales plantearon que no pueden pagar servicios básicos, luz, gas, por retraso salarial.
El Ejército anunció el recorte de turnos, algunos cuarteles solo funcionarán medio día
porque no hay plata para almuerzo, y muchos soldados dependen de la comida que
mandan los familiares. La idea de esta medida es que los soldados consigan trabajos en
aplicaciones o en seguridad privada la otra mitad del día.
También hay licitaciones con trueques para poder comprar material esencial como
repuestos de camiones, etc. “Pagina 12” cita un oficial de la Fuerza Aérea: dice que no
habrá presupuesto para hacer funcionar los F.16 adquiridos por el gobierno. La Obra
Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad fue disuelta tras quedar con una deuda de
$212.000 millones.
¿Qué pretenden?
Este plan obedece al proyecto de entrega. Desfinancian las Fuerzas Armadas para
desmantelar toda posibilidad de defensa de la soberanía y solo dejan funcionando con
tecnología norteamericana (es decir, subordinados operativamente a ellos), el sector que
necesite Estados Unidos para debilitar la penetración China en el Atlántico Sur, y
asegurarse el predominio sobre las vías comerciales desde el Pacífico y el acceso a la
Antártida, por un lado.
Y por otro, dotarlo de capacidad de defensa de las inversiones multinacionales, ante la
perspectiva de que una revolución, como la actual en Bolivia, se expanda por la región. O
a la clase obrera se le ocurra tomar los yacimientos para estatizarlos. Por eso los ejercicios
militares de Chubut, como “Daga Atlántica”, son esencialmente contrainsurgentes.
Estados Unidos sabe muy bien que la verdadera amenaza en Latinoamérica contra sus
intereses han sido las masas. Fue nuestro 2001 como eslabón de la revolución
latinoamericana lo que puso un freno a la ofensiva neoliberal.
Así como ellos y sus partidos, apoyados por Trump, se preparan para la contrarrevolución,
la clase obrera argentina debe prepararse para la revolución y nuestro partido el PSTU se
propone para esa tarea.