la clase obrera necesita otra organizacion política No hay salida de la mano de los «opositores peronistas»

Todos los sectores enfrentados que se proclaman peronistas atan a la clase trabajadora con empresarios
“nacionales”, que no se proponen romper con el imperialismo, porque están asociados a unas u otras
multinacionales.
El kirchnerismo “nacional y popular”, que dice defender un capitalismo con rostro humano, o Kicillof, que
plantea regular al capital desde el Estado, ya demostraron desde el gobierno que no revirtieron la
economía extranjerizada, la entrega de recursos naturales con la megaminería ni el agronegocio,
subsidiando a las empresas privatizadas y cumpliendo con los pagos de la fraudulenta deuda. Es decir, la
“Segunda Independencia” proclamada en el Bicentenario, fue una farsa.
Como gobernador, Kicillof ni siquiera recibió a los trabajadores de FATE desentiéndose de su cierre como
el de tantas otras empresas. Achicó un tercio los salarios reales de docentes y estatales, con la
complicidad de ATE y SUTEBA. Este último se limitó a pedir un plan de desendeudamiento al Banco
Provincia, firmando acuerdos a la baja.
Solo se preocupan por los cargos
Es que esta dirigencia ya está armando las candidaturas para el 2027. Y mientras tanto dejan hacer a Milei
-como virrey de Trump- el “trabajo sucio” de saqueo, ajuste y represión, que los gobernadores también
aplican en sus provincias.
Grabois justifica este accionar señalando que “la autoridad política se obtiene con los votos. Tenemos que
echar a patadas a Milei llenando las urnas de votos”.
Con estos argumentos, promovieron la desmovilización y la desorganización, y frenaron las
manifestaciones masivas. ¿Fue acertado apoyar a los diputados peronistas que votaron la ley Bases, la
Reforma laboral y la de Glaciares?
Culpan al pueblo: “es lo que votaron”, sin admitir que Milei triunfa gracias al hundimiento social del
gobierno anterior.
Bolivia demuestra que se puede enfrentar a estos gobiernos serviciales de Trump y el FMI sin esperar las
elecciones. Por eso ningún dirigente peronista apoyó a ese pueblo hermano, mientras Milei sí ayuda a la
represión de Rodrigo Paz.
La CGT dejó pasar la Reforma laboral, limitándose a oponerse por la vía judicial. El FreSU (Frente de
Sindicatos Unidos), cuyo principal gremio industrial es la UOM ahora intervenida por el Estado, tampoco se
propone movilizar contra esta intromisión ni por un aumento general de emergencia. También se limita a
reclamos jurídicos perdidos de antemano porque la “Justicia” es patronal. Mientras los básicos quedan
congelados, como ya sucede con los siderúrgicos hace dos años.
Incluso entre el estudiantado universitario, kirchneristas y pejotistas terminan alineándose con los
seguidores del Rectorado, que no luchan a fondo por el presupuesto.
Necesitamos una nueva alternativa para luchar
Necesitamos construir una alternativa política que enfrente al gobierno hasta derrotarlo, sin empresarios ni
sus cómplices. Que se proponga unir las luchas y reclamos, para ayudar a que ganen. Debatiendo allí qué
salida tenemos la clase trabajadora ante la situación actual. Es decir, un plan obrero de emergencia que
rompa con el imperialismo, las multinacionales y sus organismos como el FMI, OEA, etc.
Hoy la Justicia Social, la independencia económica y la soberanía política no vendrán de la mano del
peronismo en ninguna de sus variantes, sino con un nuevo movimiento que luche por la Patria Grande
Latinoamericana por medio una revolución continental contra el plan de recolonización imperialista,
siguiendo el camino de Bolivia.

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