FUERA TRUMP Y LOS EEUU DE ARGENTINA

En medio de una fuerte crisis económica, social y política, Milei entrega completamente el país a su “amo” Donald Trump, ante el silencio cómplice del peronismo. Se prepara una devaluación y más ataques, como una reforma laboral tremenda. Hay que enfrentarla desde el vamos

El gobierno llega a estas elecciones en medio de una crisis muy aguda, económica y política: una recesión declarada, y con una corrida cambiaria que, en la medida en que se frene la inyección de dólares que está haciendo el Tesoro de EEUU, se convertirá en una brutal devaluación, que impactará sobre los precios y la inflación.
Es el fracaso de un “modelo” ultraliberal, asociado con el FMI, Trump e Israel. Y el resultado electoral del próximo domingo, seguramente desfavorable para Milei, agudizará la crisis.
Las renuncias de dos ministros -el Canciller Gerardo Werthein, un representante de los capitales más concentrados, y el de Justicia Mariano Cúneo Rivarola-, y la segura salida de Guillermo Francos, Jefe de Gabinete, son síntomas de la crisis.
Milei responde entregando toda la economía a Trump y los EEUU. Ya dijo que “el rumbo no cambiará, se profundizará”.

Un gobierno y un régimen en descomposición
Luego de un año y medio de ofensiva brutal contra la clase trabajadores y el pueblo argentino, y de una entrega de soberanía pocas veces vista, el gobierno perdió la iniciativa política. Manchado por varios casos de corrupción -cryptomonedas, coimas con los discapacitados, Espert ligado al narco-, y con la derrota electoral, se le “vino la noche”.
Por detrás de esos casos, y la “manija” que le dieron medios de difusión que hasta hace poco lo apoyaban, está la resistencia de distintos sectores sociales a su “motosierra”.
Diferentes sectores patronales perjudicados -como los ligados a la obra pública congelada, o al mercado interno castigado por la recesión-, comenzaron a presionar sobre las fuerzas políticas, sobre todo el peronismo, que había venido colaborando -por acción u omisión- con Milei.
Eso llevó a una serie de derrotas parlamentarias del gobierno, cambiando la tendencia anterior.
Por detrás de este cambio, estuvo también la lucha de los trabajadores y las masas. La burocracia sindical y el peronismo frenaron toda posibilidad de centralización de la pelea, y las luchas siguieron siendo aisladas y parciales. Pero aún así, crecieron en intensidad e importancia.
Luchas como las del Hospital Garrahan a la cabeza de los trabajadores de la Salud, o las de los familiares de los discapacitados que enfrentaron la “motosierra” se unieron a la de los jubilados que se mantuvieron todo el período. Los marítimos llevaron adelante una pelea de meses, que tiró para atrás la intención de las pesqueras multinacionales para cambiar completamente las condiciones laborales.
Estas y otras fueron mellando al gobierno. A la vez, las medidas antipopulares provocaron que una parte considerable de los jóvenes trabajadores que habían roto con el peronismo y le dieron la victoria a Milei en 2023, ahora rompieran con él.
Sin embargo, no volvieron a votar al peronismo: no fueron a votar. El peronismo ganó ampliamente las elecciones de la provincia de Buenos Aires, con menos votos que en 2023,.
Milei no se logró recuperar de estos golpes. Aislado y debilitada la unidad patronal que lo sostuvo durante su primer año y medio, corrió a buscar apoyo en su aliado natural: el gobierno de EEUU.

Entrega total
Estamos en presencia de una entrega completa. El Tesoro de EEUU interviene directamente en el mercado de cambios, poniendo la soga al cuello a toda la economía. La Ley Bases, apoyada por el peronismo, preparó una intensificación global del saqueo de las multinacionales mineras, petroleras, de las cadenas del mercado cerealero y cárnico.
La deuda pública crece a los saltos, comprometiendo nuestro presente y futuro. La Banca Morgan visita el país y pone de rodillas a su sirviente Milei junto a todo su gobierno.
No se limitan a eso: ahora el gobierno permite que entren tropas norteamericanas al país, y les ofrece una base en Tierra del Fuego, a los mismos que apoyaron a los piratas ingleses en Malvinas.
Argentina está siendo colonizada por este gobierno, bajo la mirada cómplice del peronismo en todas sus variantes, que se limita a “criticar” sin mover un dedo para impedir la entrega. Al igual que los sindicalistas peronistas, que continúan haciendo sus negociados sin apoyar ninguna lucha. Y entregando a los trabajadores.

Preparar la lucha contra el gobierno sirviente de Trump
El domingo votaremos. Es falso que votar al peronismo es un cambio a favor de los trabajadores. No harán nada, y propondrán esperar dos años para ganarle las próximas elecciones.
Llamamos a hacerlo por el Frente de Izquierda, la única variante que no apoya a los patrones y es una alternativa a la falsa “grieta” entre Milei y el peronismo.
Pero a la vez, decimos claramente que el voto no cambiará nada. La única salida es enfrentar desde el lunes mismo a las patronales, el gobierno y los políticos y gobernadores que lo apoyan, de manera directa o indirecta.
Eso significa también enfrentar desde el lunes mismo a los gobernadores peronistas como Kiccilof, que aplican en sus provincias el mismo ajuste.
Hay que unir las luchas, solidarizarnos con todos los sectores que resisten, e irnos agrupando desde cada fábrica, escuela, barrio, para poner en pie un amplio movimiento obrero y popular para derrotar al gobierno y la “invasión” de Trump, que está controlando la economía.

Un plan obrero para salir de la crisis
La juventud obrera y popular ya está comprendiendo que el capitalismo liberal de Milei, es una intensificación de la catástrofe a que nos condenaron todos los gobiernos anteriores.
No hay confianza en el peronismo, y tampoco en este gobierno absurdo, que prometió soluciones pero solo favorece a los empresarios, al FMI y su patrón, Donald Trump.
Necesitamos enfrentar todas las variantes capitalistas, que siguen pagando la deuda pública a los bancos extranjeros y fondos de pensión con el hambre del pueblo, y permitiendo el saqueo de las riquezas naturales del país.
Para eso, es necesario un plan de lucha progresivo y una huelga general masiva y activa, hasta derrotar este plan, al gobierno mismo y a todos sus cómplices, para expropiar al capitalismo, independizar a nuestro país de toda potencia y capital extranjero, e iniciar el camino hacia el socialismo.
Tenemos que luchar, como lo hicieron los próceres de la Independencia hace dos siglos, por una nueva y definitiva Segunda Independencia, junto a los pueblos y naciones de América Latina.
Para eso, proponemos un plan económico de emergencia:
Aumento general de salarios y jubilaciones, mínimo igual al costo de la canasta familiar, ajustado mensualmente de acuerdo a la inflación. No a la reforma laboral de Milei y las patronales. Prohibición completa de despidos o suspensiones, tanto privado como estatal. Nacionalización o provincialización de toda empresa que cierre o despida, sin pago y bajo control de los trabajadores. Reparto de las horas de trabajo, jornada laboral de 6 horas, sin rebaja salarial. Trabajo para todos, en blanco y bajo convenio. ¡Basta de contratos “basura” y “períodos de prueba”!
Suspensión de los pagos de la deuda pública al FMI, bancos y Fondos de inversión. Que esos recursos vayan a inversiones en un plan de obras públicas, para poner en marcha la economía, con trabajo para todos y salarios, y para asegurar salud y educación públicas gratuitas y de calidad para toda la población
Estatización bajo control de los trabajadores de la banca y el comercio exterior, para frenar la especulación y asegurar comida, medicamentos y necesidades básicas para todas y todos
Basta de represión, desmantelamiento del aparato represivo que sirve para pegarle a los jubilados y no para frenar el delito ni el narcotráfico.
Asambleas, plenarios y Encuentros obreros y populares, organizados desde las fábricas y empresas, barrios populares, para preparar el plan de lucha y construir una nueva dirección y nuevas organizaciones obreras, estudiantiles y populares para nuestra clase trabajadora. ¡Basta de dirigentes políticos y sindicales ricos y traidores!

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