ESPECIAL 50 AÑOS DEL GOLPE 1976

HISTORIAS MILITANTES

Reportaje a Jorge Cura, militante comunista encarcelado y torturado por la Dictadura. Hoy es militante trotskista, del PSTU, y miembro de la LIT-CI desde 1990

AS:  Este Gobierno reivindica a José Martínez de Hoz, Ministro de Economía de la Dictadura. ¿Cuál era su plan económico, y cuál es su relación con el actual?

Fue la época en que se impuso por la fuerza la Deuda Externa. Una deuda inconstitucional, ilegítima y fraudulenta por haber sido contraída por un gobierno de facto. Fue parte de un plan para someter a la Argentina, con desindustrialización, ataques a los derechos laborales, supresión de la actividad sindical. La Deuda surgió de préstamos recibidos por empresas estatales. Por ejemplo, YPF recibió 50 millones de dólares. Y luego, la gran estafa. Domingo Cavallo, muy joven, era presidente del Banco Central y pasó al Estado a través de los Seguros de Cambio la deuda de 5.000 empresas privadas. Por ejemplo, a Sevel, del Grupo Macri, le blanquearon 170 millones de dólares. Al Grupo Madanes, dueño de FATE y Aluar, entre otras, le blanquearon 223 millones de dólares. Un  plan continuado por los distintos gobiernos “democráticos”, que siguieron pagándola a costa de nuestro pueblo. Carlos Menem continuó privatizando las palancas fundamentales de la economía. Javier Milei viene a profundizar todo eso: entrega de las riquezas, Reforma Laboral, ataque a las libertades democráticas. Y el peronismo, sus gobernadores, diputados, sindicalistas, dejan que eso ocurra.

AS:  Vos viviste persecuciones, tuviste dos eventos represivos. ¿Podés relatarlos?

En el año ´76, a 6 días del Golpe, siendo militante comunista en Saladillo, me vinieron a buscar los militares. Me llevan a la Comisaría, de allí al Regimiento de Azul, y luego a la cárcel, donde paso 27 días. Todo el interrogatorio giró en torno a si conocía militantes de la guerrilla, del ERP y Montoneros. Lógicamente les dije que no conocía a nadie. Me interrogaron con la capucha puesta en la cabeza, y los brazos atados a una columna. Un año después, en el ‘77, vuelven a detenerme, hacerme las mismas preguntas, pero esta vez fue peor. Me llevaron a la misma cárcel. Una noche, cerca de las 12.00 hs., me sacan de la celda, me ponen la capucha, vuelven a esposarme. Me llevan a un lugar desconocido, me hacen bajar a un sótano. Allí conocí la picana eléctrica. Primero en las piernas. Cuando fueron subiendo, pegué un grito, salí de control, les grité: “Soy comunista, y lo seré toda la vida. Si me van a matar, mátenme”. Por ese día, me dejaron.

A pesar de todo el sufrimiento en ese momento, yo tengo la suerte de poder contarlo, hay 30.000 compañeras y compañeros que no. Por eso, hay que difundirlo, que se sepa lo que pasó.

AS:  La lucha popular obligó a los gobiernos capitalistas a encarcelar las Juntas. Pero las Fuerzas Armadas genocidas siguen existiendo, gracias a los sucesivos gobiernos.

Tenemos que explicarle a las nuevas generaciones lo ocurrido con una Dictadura criminal que dejó 30.000 desaparecidos, exiliados, una Deuda monstruosa. Todo al servicio de un plan socioeconómico del FMI, que hoy continúa. Por ejemplo, esta Reforma Laboral esclavista, cuando se podrían trabajar 6 horas sin bajar el sueldo y así crear muchísimos puestos de trabajo, terminar con la desocupación, teniendo en cuenta los avances tecnológicos, la Inteligencia Artificial. En otros países se está debatiendo la rebaja de la jornada laboral.  

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