EL LABERINTO DE LA IZQUIERDA

Hubo varios actos de la izquierda este 1° de mayo. El Partido de los Trabajadores Socialistas realizó el suyo, en soledad, en Ferro. Los restantes partidos del FIT-U hicieron otro, en Plaza de Mayo. 

Los discursos dejaron algunas evidencias, y una polémica. 

Se agudiza la crisis del Gobierno. Es más necesario que nunca una política unitaria de enfrentamiento al plan que le dicta Trump y el FMI, mientras impulsamos la centralización de las luchas a nivel nacional y la convergencia de los trabajadores y los pueblos de América Latina en un gran movimiento como en su momento se hizo contra el ALCA. Pero todo en esos actos estuvo teñido por los debates electorales. 

La izquierda, una vez más, se apresura a entrar en la coyuntura preelectoral que nos propone el régimen de la democracia colonial de nuestro país y sus partidos. Esa es la evidencia número uno.

Convocamos a los dirigentes y militantes de esas corrientes a debatir, ante todo, cuál es la necesidad más inmediata de la clase obrera, la juventud que no quiere saber nada con el peronismo y está rompiendo con Milei, y el conjunto de la población. 

Sin embargo, teniendo en cuenta que la izquierda tiene una audiencia importante, es preciso también entrar en el debate presentado.

¿Se rompe el FITU?

Saludamos el surgimiento del FIT en 2011, como un frente electoral progresivo, de independencia de clase. Pero hace años dejó de entusiasmar. A nuestro criterio, el FIT-U está agotado, incluso como herramienta electoral.

Todo indica que el PTS llegó a la misma conclusión. Su llamado a construir un Partido de la “nueva clase obrera”, aunque es confuso, es un intento de ir hacia algo diferente.  Su caracterización del FIT-U hoy, es clara.

Dice en un balance de las últimas elecciones universitarias, para explicar el retroceso de la izquierda: “Los “frentes” sólo como frentes electorales, si no avanzan, entran en crisis. Eso pasó con el espacio del Frente de Izquierda en la UBA. Ponerse de acuerdo cada dos años solo para las elecciones y el resto del tiempo actuar sin ninguna unidad de criterios, para nosotros no va más”. Es evidente que habla de algo más que la Universidad.

Entonces el PTS está obligado a decir con claridad que el FIT-U no va más. ¿Es así? ¿O solo se trata de un mecanismo de presión para renegociar su tajada electoral en mejores condiciones ante las encuestas favorables? 

El PO e Izquierda Socialista responden defendiendo la continuidad del FIT-U. Y el MST le canta “retruco”, proponiéndole su estrategia histórica de construir algo parecido al PSOL brasilero o Podemos español. Es decir, ampliarlo hacia la derecha.

Por un debate amplio y democrático de toda la izquierda

Son discusiones importantes. En primer lugar, qué debe hacer la izquierda en lo inmediato, frente a un proyecto del imperialismo norteamericano que nos lleva a la colonización completa. 

Y también, ¿por qué no?, con qué propuesta electoral vamos al 2027. Aunque la participación en las elecciones y el Parlamento son herramientas secundarias para los revolucionarios, no debe dejarse de lado.

Es un debate que debe hacerse de manera abierta, y no en declaraciones o en reuniones entre cuatro paredes entre los dirigentes de esos partidos. Camaradas del FIT-U, tienen una gran responsabilidad. Ante la crisis del capitalismo, millones necesitan una alternativa. Es momento de asumirla.

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