El 24 todos a la Plaza

Para preparar un plan de lucha hasta vencer

Decenas de marchas al Congreso. Por jubilados, por la Salud y la Educación, contra la Ley Bases,
contra la Reforma Laboral, contra el RIGI y la modificación a la Ley de Glaciares, contra la baja de edad
de imputabilidad.
Decenas de veces, los partidos de izquierda marchando para confirmar la propia impotencia.
Decenas de traiciones de la CGT, de frustraciones, de avances del Gobierno. Lo que no logra hoy, lo
vuelve a meter al Parlamento mañana. Tarde o temprano, un sector del peronismo lo apoya y el otro
mira para otro lado. Y Donald Trump y Javier Milei avanzan sobre nuestro país, sobre su soberanía y
recursos, sobre la vida y trabajo de la clase obrera, sobre los derechos de las mujeres y disidencias,
contra los discapacitados, la salud y la educación.
Millones de trabajadores mastican bronca en las fábricas, donde los delegados “arreglan” con las
patronales, aceptan despidos y nos dicen que no se puede hacer nada, que la próxima vez hay que
“votar bien”.
Es hora de reflexionar entre los activistas honestos, los que queremos luchar en serio, los que
buscamos frenar esta masacre que están llevando adelante. Es necesario cambiar las cosas.
Hay que derroarlo
Es imposible obligar a Milei a cambiar su política y proyectos. Irá hasta el final, a menos que lo
derrotemos. Y para eso, no podemos seguir como hasta ahora. No podemos seguir peleando con las
manos atadas. Atadas por las leyes que favorecen a los patrones, atadas por los sindicalistas
traidores, atadas por la falta de una estrategia de guerra. Nos tiran con misiles y no podemos
responder con lamentos.
Se terminó la hora de marchas al Congreso. Hay que ir a la Plaza de Mayo, donde está el Gobierno. Se
terminó la hora de paros aislados, de permitir negociaciones en las que siempre perdemos, de ir a
peticionar por los Ministerios, de Convenios a la baja, que nos quieren vender como triunfos, como si
fuéramos tontos que no sabemos hacer cuentas.
Es la hora de un plan de lucha progresivo hasta vencer, hasta lograr una verdadera huelga general,
por tiempo indeterminado, hasta ganar.
Claro que es más fácil decirlo que hacerlo. Pero debemos prepararlo desde ya, tener una estrategia
decidida, terminar con acciones llenas de banderas, pero vacías de combatividad. Es la hora de probar
nuevos dirigentes, de romper toda confianza en el peronismo como salida política, y en los métodos
tradicionales de los sindicalistas traidores. Hora que la izquierda se pruebe en serio.
Es hora de tomar, desde cada fábrica y colegio, desde cada barrio, nuestro propio camino.
El 24: un nuevo principio
A los 50 años del Golpe, el farsante se da el lujo de reírse de toda la oposición mansa en el Congreso,
incluso la izquierda. Y deja correr la amenaza de “Indulto” a los genocidas. Está provocando a los
trabajadores/as y el pueblo. Pero los trabajadores/as y el pueblo hemos volteado gobiernos más
duros que este.
Hay que marchar el 24 por cientos de miles, en todo el país. Hay que marchar con bronca, con rabia.
Hay que marchar levantando las banderas de los DD.HH., de la clase obrera, de la derogación de la
Reforma Laboral y por FATE, de la Segunda y Definitiva Independencia. Hay que marchar dispuestos a
comenzar la guerra en serio.
Y si se le ocurre realmente un “Indulto”, hay que marchar hasta la Casa Rosada, y entrar, todos juntos.
Vení con el PSTU a intentarlo.

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