24 de Marzo
Emocionante. Cientos de miles de personas, familias, gente suelta, muchísima juventud en grupos organizados de barrios y escuelas, organizaciones de DD.HH., partidos, sindicatos y el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia.
Las columnas llenaron las calles con mucha fuerza como cada 24 pero también se vivía la satisfacción de un triunfo: dar un golpe contundente a la política negacionista del Gobierno, desafiando la historia que quiere escribir. Repitiendo la política neoliberal que beneficia a los grandes grupos económicos y las patronales, y que para eso, aplastar todos los derechos democráticos y sociales que conseguimos con duras luchas todos estos años.
Ese día respiramos unidad. Cantando contra la Dictadura, contra el Gobierno, exigiendo Paro General a una CGT ausente en la pelea. Chiflando a los milicos pero también a la Triple A, hija del gobierno Perón-Perón. A favor de Palestina y contra Israel.
Y volvimos a casa con la convicción de que este pueblo tiene reservas. Que más allá de la complicidad del peronismo, vamos a resistir.
Un gran acto, un golpe al Gobierno. Y, a su manera, también para al peronismo. La Plaza estuvo llena de militantes kirchneristas, que seguramente se decepcionaron del voto a Alberto y Cristina y buscan reconstruir una esperanza. Que miran con desconfianza a Axel Kicillof.
Esas compañeras y compañeros seguramente reflexionarán. Estarán pensando por qué lo que cantaron en la Plaza de Mayo es lo contrario a lo que defienden cada día sus propios dirigentes. Otro logro de la unidad
24 DE MARZO: EL ERROR DEL PTS Y EL PO
Estos partidos, una parte del FIT-U, junto al Nuevo MAS y a Política Obrera, se negaron a ser parte del gran acto unitario. Con el falso argumento de que era una claudicación a los organismos ligados al kirchnerismo, hicieron una juntada en la Plaza cuando ya la multitud se había retirado, de noche, en soledad.
Se abstuvieron de dar junto a la inmensa mayoría del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, una pelea por poner a los organismos K ante su propia base y sus inconsecuencias. No estuvieron en la acción más grande contra el gobierno de Milei en todo su mandato.
Tan grande fue el error, que nos hemos encontrado con varios simpatizantes del PTS, luego del acto, que creyeron -eso les dijeron- que no entraron al acto porque “no pudieron llegar”. Más aún, Myriam Bregman estuvo en un reportaje con Nancy Pazos, quien la felicitaba por “el gran acto unitario”. Myriam, lejos de aclarar el malentendido, lo aceptó. No había manera de justificar no haber estado. Manuela Castañeira, del NUEVO MAS, por su parte, ante la inmensidad del acto solicitó estar en el palco, pese a que su partido no participó. Es necesaria una seria reflexión por parte de los compañeros de esos partidos.
El PSTU dio, junto al MST, una fuerte pelea por la unidad. Afortunadamente, luego de algunas vacilaciones iniciales, también se sumó IS, modificando su equivocada política del año anterior, frente a un debate idéntico. Y participamos con todas nuestras fuerzas en los actos y marchas del país.
No hubo la menor concesión. No firmamos el documento, por una sola razón: caracteriza la prisión de Cristina como una “persecución política” y pide su libertad. Serio error, que lava la cara de la ex presidenta. Pero eso es compartido por todos los partidos del FIT-U, que lamentablemente en ese terreno sí, hacen un favor a la dirección kirchnerista.