Con la política actual del gobierno, nos alejamos de la recuperación de Malvinas.
Argentina no es una amenaza para el imperialismo británico. Toda negociación para la recuperación de Malvinas debería, por lo menos, ser respaldada con una fuerza militar capaz de hacerle frente.
¿Cuál es la situación militar argentina? Como ya hemos dicho, las Fuerzas Armadas están totalmente desfinanciadas, su obra social sigue quebrada y los soldados cumplen servicio medio turno, para poder salir a hacer changas. No hay una política de rearme. Los aviones F.16 comprados a Dinamarca tienen límites de radar impuestos por Gran Bretaña, para incapacitarlos para llegar hasta las Malvinas.
La realidad es que Argentina está en peores condiciones que en el ‘82 para poder llevar adelante una guerra por las islas, y para negociar territorio se necesita una relación de fuerza determinada. Sin embargo Javier Milei dice que puede recuperarla con buena diplomacia.
Qué significa recuperar las Malvinas con diplomacia
Lo que Milei quiere hacernos creer es que chuparle las medias a Estados Unidos tiene un resultado positivo. Donald Trump dijo que “revisaría” su posición sobre Malvinas y se ofrecía como mediador en caso de conflicto. Mientras tanto, este año Argentinfirmó el “Programa de Protección de los Bienes Comunes Globales”, un acuerdo militar para la vigilancia del Atlántico Sur con Estados Unidos. Fuentes militares han denunciado esto. Si no hay presupuesto para las FFAA, ¿de dónde saldrá el dinero para una base militar que pueda vigilar frontera y mar? De los yanquis, que buscan quedarse con los recursos y el control del Atlántico Sur. Decir que Norteamérica echará a los ingleses es tan equivocado como creer que en Venezuela terminarían con la dictadura bolivariana. Dejaron el régimen intacto y se llevaron el petróleo. Si esto sucede, seremos más dependientes. En el Atlántico Sur tendremos una base de la OTAN (Malvinas) y una base de Estados Unidos.
¿Pero entonces, es imposible recuperar Malvinas?
No lo es. En primer lugar, hay que ponerle un freno a la ofensiva colonizadora yanqui que se lanza sobre América Latina. No habrá recuperación de Malvinas si Trump y Milei profundizan el saqueo de los recursos de nuestra tierra. El RIGI, la reforma de la Ley de Glaciares, el FMI, la privatización de la Hidrovía del Río Paraná, son medidas que destruyen nuestra independencia.
En segundo lugar, tomar medidas contundentes contra toda propiedad inglesa: confiscación de territorios, bancos, empresas, como parte de pago por el tiempo que han invadido las islas. A partir de ahí, sanciones progresivas para toda empresa imperialista, del país que sea, y expropiación de las norteamericanas. Confiscación de toda empresa argentina que comercie con Inglaterra, comenzando por Eduardo Elsztain, con participación accionaria en Falkland Islands Company (FIC), la compañía británica monopólica que controla gran parte de las islas. Eso obligaría a Inglaterra a negociar la devolución de las islas, como mínimo.
Esas medidas no serán tomadas por Milei, ni por ningún gobierno patronal, como vimos estos 40 años. Cuando fue la guerra, los milicos se rindieron y los yanquis ayudaron a los ingleses. Solo la clase obrera organizada como parte de una lucha continental puede dar pasos decididos en la dirección correcta. Es la que en el ‘82 demostró estar dispuesta a dejar su sangre para recuperar su soberanía. Y los trabajadores de Latinoamérica con sus movilizaciones y solidaridad dijeron “presente”.