LOS DEBATES DE LA IZQUIERDA

La amplia intención de voto a Myriam Bregman, ha provocado lo que no ocurrió ante diferencias extremas en la lucha de clases internacional, o las luchas locales y las políticas enfrentadas de los partidos: la continuidad del FIT-U está cuestionada.
El Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) se siente en posición privilegiada, y “marca la cancha”. Definió que el FIT-U se agotó, no sirve para capitalizar el enojo con Milei y el kirchnerismo de amplios sectores de trabajadores y la juventud.
Ha hecho una propuesta “superadora”, a su entender. Aunque los fundamentos son muchos, y de diversa índole, esa propuesta se concreta en dos orientaciones prácticas.
En primer lugar, construir Coordinadoras regionales para unir a los diferentes sectores en lucha y la izquierda, para enfrentar a las patronales y el gobierno. En segundo lugar, construir “Comités Bregman Presidenta”, convocando a intelectuales y militantes independientes, con una condición: estar de acuerdo con la construcción de un “Partido de la nueva clase trabajadora” y aceptar la dirección del propio PTS, excluyendo explícitamente a los socios del FIT-U, y a cualquier organización que no se someta a esas condiciones.
Partido Obrero (PO) e Izquierda Socialista (IS), rechazan esta política. Acusan al PTS de enfrentar las “coordinadoras regionales” al Plenario Sindical Combativo que hegemoniza el PO, alrededor del SUTNA (Neumáticos) y la Unión Ferroviaria Haedo. Y critican los “Comités” exclusivos del PTS, mientras construyen sus propios comités PO-IS. El MST coincide con el agotamiento del FIT-U, y hace su propia propuesta y sus propios Comités.
Es decir, el FIT-U está colapsando.
Ante las críticas, el PTS ofreció realizar una serie de debates públicos sobre diversos temas, y ya se realizó el primero.

Diálogo entre sordos, resto silenciado
Han celebrado esos debates como una “demostración democrática”, de “cara a la militancia y los simpatizantes”. La realidad es diferente.
El primer debate se limitó a las cuatro organizaciones, repitiendo lo que ya han escrito sin cambiar una coma. Un “debate” en el que solo hablan ellos, no dialogan, y nadie, nadie más puede opinar. ¿Qué tipo de democracia es esa?

Nuestras opiniones
Estamos de acuerdo en impulsar coordinadoras regionales. En verdad, hace varios años que existen en Zona Norte y Sur, cumpliendo un papel positivo en paros generales y apoyo a los conflictos. No son un invento del PTS, que durante años no les dio demasiada importancia. En efecto, el Plenario Sindical no cumple esa función.
Y acordamos en que es posible impulsar una organización política de los Trabajadores, convocando a activistas y dirigentes obreros peronistas o sin partido, con paciencia, sin imposiciones, de manera amplia y democrática. El PT brasilero “sin patrones”, fue en su momento una gran conquista, y nuestro partido hermano de Brasil fue fundamental en su concreción. Nos parece que repetir aquí esa política sería un acierto. Volveremos sobre el tema.
Sin embargo, el PTS pretende un “PT”, dirigido por ellos mismos, con “derecho de admisión”. Eso no es un Partido de Trabajadores, sino un intento de “engordar” el propio PTS.
Para avanzar, es preciso un verdadero debate estratégico de todos los partidos que se dicen revolucionarios sobre las tareas del momento. Tareas que son esencialmente obreras, antiimperialistas y populares ante el proyecto de Donal Trump para toda América Latina.
Entre las cuales la participación electoral es una herramienta secundaria, para denunciar el Estado capitalista y su repugnante democracia.

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