Un amplio abanico de luchadores, ex compañeros de militancia -tanto política como sindical-, y de trabajadores de la salud, se encontraron para abrazar a la familia del Negro en su despedida.
Cerca de un centenar de personas recordaron al Negro como un maestro en diversos terrenos.
Quienes compartieron con él militancia en viejas épocas, miembros en distintos momentos de la corriente revolucionaria de la que somos parte. Con recuerdos desde el PRT (La Verdad), del PST, del viejo MAS, hasta sus compañeras y compañeros de sus últimos 20 años de militancia, en la LIT y su sección nacional, el FOS primero, el PSTU actualmente.
Se hicieron presentes dirigentes del PTS, entre ellos Christian Castillo, diputado por el FITU, que habló durante el homenaje. Una importante delegación de Izquierda Socialista, que dejó las palabras de Reynaldo Saccone, compañero no solo de militancia, sino de luchas desde el sindicato de Médicos contra los diferentes gobiernos, recordando en especial el enfrentamiento del Negro como dirigente del Hospital Larcade contra el gobierno de Eduardo Duhalde y Aldo Rico como intendente de San Miguel. Una delegación de trabajadores de Subte, de la que hizo parte Beto Pianelli, también compañero de Barragán en distintos momentos de militancia. Dirigentes de Convergencia Socialista se sumaron, así como de Voz Obrera Socialista y el GOI.
Fue emotiva la presencia y el mensaje de dos dirigentes del Sindicato de Municipales de San Miguel. Tanto el Secretario General actual, como el anterior, pertenecientes a diferentes agrupamientos, narraron la importancia que tuvo el Negro como formador de ambos en las luchas sindicales.
Muy lindos fueron los testimonios de dos ex-compañeros de su equipo partidario en los Municipales y el Larcade, Juan Carlos Migues y Horacio Alonso, que recordaron sus luchas uno, y el otro, su mirada global sobre la medicina, que hizo “escuela” entre los médicos para la comprensión de cada ser humano detrás de cada paciente.
En todos los terrenos en que le tocó actuar, a partir de su militancia, logró educar, tanto por su mensaje como, sobre todo, por sus acciones. Desde la dirección de la Liga Internacional de los Trabajadores, cuya fundación compartió como parte del equipo de Nahuel Moreno, como en la puerta de cualquier fábrica del Gran Buenos Aires, compartiendo con militantes de base una de las tareas que más le gustaba: hablar con obreros, explicarles la lucha revolucionaria por el socialismo.
Hubo mensajes de la dirección de la LIT-CI. Del partido colombiano, donde inició su militancia y fue parte de la formación de la gloriosa Brigada Simón Bolívar, hicieron llegar su mensaje.
Sus hermanos, entre ellos la querida Yolanda, compartieron el acto desde Colombia, y se recibieron emotivos mensajes de su hijo, y de compañeros de lucha cuando estudiantes universitarios. Estos últimos leídos en medio de cariñosas referencias de parte de Sara, su sobrina.
Cerró el acto en nombre de la LIT-CI y el PSTU de Argentina Ricardo Properzi. Acompañando a sus familiares, agradeciendo la presencia de tantos luchadores, remarcando el orgullo de haber sido camarada de Eduardo, y su característica pasión por la revolución, y reinvindicando en la persona de Barragán a la corriente de que somos parte, y a la Internacional en la que ofreció sus últimos años de militancia.
Entre saludos, recuerdos y algunas lágrimas, todos sentimos que se nos iba alguien muy importante, alguien que, de una u otra manera, había influido para siempre en la vida de todas y todos quienes allí estábamos.
Querido Negro Barragán, Hasta el socialismo siempre!!